EL HOMBRE
ESPIRITUAL. VIDA ESPIRITUAL EN LA CONDICIÓN HUMANA. EL PROGRESO ESPIRITUAL.
Comienzo afirmando que el sujeto de la
vida espiritual no es otro que el hombre y la mujer que vive la experiencia
cristiana de la salvación, pasando de una situación pecadora a la condición de
hombre nuevo. Siempre es importante insistir en la unidad del ser que debe
existir en nuestra vida, porque en muchas ocasiones el cuerpo y la sensibilidad
humana han recibido pocas atenciones y se ve como lo no favorable. Cabe
resaltar que el hombre es una unidad no
podemos ver por separado al hombre espiritual y al hombre carnal, seria un
error, sino que mas bien van juntos en el sufrir y en el gozar, en el pecado y
en la caridad.
La espiritualidad necesita del hombre en
su completa condición: corazón, entendimiento, sentidos, pasiones, emociones
con todo lo que eso implica. Recordemos que Dios siempre dignifica la condición
del hombre a través de la comunicación sacramental de su gracia.
Ahora voy a desarrollar según mi opinión
¿Qué se entiende por hombre espiritual? y ¿Qué se entiende por hombre carnal?
Por hombre espiritual se entiende al hombre que vive una vida en el espíritu,
es un fuerte orante, vive su fe y la profesa abiertamente. Por hombre carnal se
entiende al hombre que esta apegado a sus instintos, emociones, pasiones,
vicios, placeres que lo pueden llevar a la destrucción.
Ante esta realidad humana y espiritual
del hombre, en especial dentro de nuestra vida cristiana y con mayor razón en
este proceso de formación sacerdotal este tema es clave en nuestro proceso de preparación,
porque por nuestra condición humana somos pecadores y caemos pero debemos salir
del pozo y continuar hacia adelante, no estancarnos y cerrar nuestro corazón
porque esto seria muy peligroso vivir una doble vida. Ante esta realidad tan latente se debe ser
franco abrir el corazón y buscar ayuda, una buena confesión, una buena
dirección espiritual. Salir de la esclavitud del pecado, de ser dominado por el
egocentrismo, las ansias de poder, materialismo, hedonismo, consumismo e
individualismo.
Ahora voy a responder de manera personal
estas tres interrogantes que me ayudaran a reflexionar como esta mi vida en
relación a este tema.
1. ¿Cómo
vivir mi condición espiritual desde lo que yo soy como persona?
Primeramente reconociéndome como hombre y por ende pecador,
pero desde esta realidad vivo plenamente mi vida espiritual abriéndome siempre
a la gracia de Dios que todo lo hace y todo lo puede, acercándome a la
dirección espiritual, viviendo una vida sacramental activa Eucaristía y
Confesión que son los pilares principales de la vida espiritual, a través de la
oración personal y comunitaria y la lectura espiritual. Es importante destacar
que en muchos momentos de mi vida han venido momentos de tibieza espiritual
momentos en los que muchas veces la sequedad invade mi ser espiritual, pero
esos desiertos lo he podido superar primero reconociéndolos y segundo buscando
ayuda con mi director espiritual y confesor para continuar adelante. Desde mi
vivencia puedo decir que si es posible para el hombre vivir una vida en el
espíritu lo importante es estar abierto a la gracia y en el momento de la caída
estar dispuesto a levantarnos para seguir adelante.
2. ¿Cómo
vivo la tensión entre lo carnal y lo espiritual?
Esta tensión la vivo en mi vida, pero esta tensión se supera
gracias a la apertura hacia la vida de gracia, porque al vivir una vida
cristiana profunda podemos pasar por situaciones de pecado pero todo se supera
adentrándonos a la vida en el espíritu, así logro ser un hombre nuevo. Lo
carnal y lo espiritual siempre vive en una lucha constante, pero esta lucha la
logramos neutralizar con mas oración, con mas reflexión en nuestra vida,
manteniéndonos ocupados no dejándole lugar al demonio. Un ejercicio que me es muy
provechoso para esto es el deporte allí se libera muchas tensiones y emociones,
gracias a la actividad deportiva podemos drenar muchas emociones. Y la
finalidad es lograr el sano equilibrio de estas realidades, lograr la madurez
necesaria para poder vivir sin ataduras y en sana paz.
3. ¿Cómo
conciliar esta relación?
Esta tensión solo se logra como lo he mencionado
anteriormente haciendo una profunda evaluación personal y objetivamente ir
revisando cada punto de nuestra vida, reconocer nuestras faltas y comenzar a
trabajar en el proceso de lograr un proceso de equilibrio sano, solo así
lograremos conciliar nuestra vida, esto es muy útil y necesario en nuestro
proceso de formación que podamos desde ya en el inicio de la etapa de teología
ir dando pasos hacia el equilibrio sano y real de nuestra existencia. Ir
creciendo en estos aspectos desde ya es lo más sano, y si no estamos dispuestos
a cambiar lo mejor es cambiar de rumbo porque esto no es un juego.
José Alfonso Morales Rosales


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